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Trastorno autista
Aparición temprana de los síntomas (antes del primer año de vida)
Falta de contacto ocular; mirada ausente, vacía, distante
Tendencia al aislamiento
Dificultades en el sueño (insomnio) y en la alimentación (obsesión o rechazo selectivo por algún alimento).
Trastornos sensoriales: falta de percepción del dolor o de los cambios de temperatura, predominio del tacto sobre los otros sentidos, hipersensibilidad auditiva.
Alteraciones en la organización del tono muscular (hipertonía o hipotonía).
Labilidad en los estados emocionales: pasan del llanto a la risa y pueden aparecer crisis de angustia frente a cambios en el entorno o frustraciones.
Ausencia de desarrollo del lenguaje
Falta de comunicación alternativa no verbal.
Carencia de interacción con adultos y pares
Predominio de manierismos motores (balanceo del tronco, movimientos y gestos estereotipados en manos y rostro)
Prevalecen las conductas repetitivas, restringidas y estereotipadas.
Autismo regresivo Desarrollo aparentemente normal hasta más o menos los 18 meses.
Pérdida gradual del lenguaje, la comunicación, la interacción social y aparición de conductas repetitivas, restringidas y estereotipadas.
Contacto ocular limitado.
Lenguaje alterado: ecolalia, disfasia.
Intentos comunicativos.
Habilidades comunicativas no verbales
Juego incipiente: manipula los juguetes pero no juega con ellos; si es capaz de realizar algún juego imaginativo, este suele ser la repetición de un escenario aprendido reiteradamente; no hace juego simbólico o imitación diferida. Tiene una notoria incapacidad de incorporar a otro niño en su juego..
Poca espontaneidad.
Escasas expresiones emocionales
Recomposición lábil, gradual y limitada de algunas áreas.
No logra verdaderos aprendizajes, se limita a interiorizar hábitos.
Autismo de alto funcionamiento Lenguaje desarrollado con residuos de algunas alteraciones.
Vestigios de manierismos motores.
Ideas de tipo “obsesivas”.
Torpeza Motora Generalizada.
Memoria visual y/o auditiva, particularmente desarrollada.
Capacidad sorprendente para memorizar grandes cantidades de material, sin sentido ni efectos prácticos.
Entendimiento “literal” de las cosas”.
Dificultades para “predecir” o “anticipar”.
Rigidez Mental.
Contenido emocional limitado.
Percepción y conciencia de “sentirse diferente”SÍNDROME DE ASPERGER
Relación con iguales sin entender sus intereses.
Falta de empatía y contenido emocional.
Desarrollo del lenguaje y cognitivo “normal”.
Lenguaje formal de poco contenido emocional y muy literal.
Habilidades superiores a la media normal en alguna área del desarrollo.
Intereses obsesivos.
Conductas Rutinarias.
Conciencia de ser Diferente
En el Espectro Autista, encontramos desde cuadros severos, con falta de desarrollo del lenguaje, la comunicación y la prevalecía de estereotipias motoras, hasta cuadros donde hay un desarrollo del lenguaje y la comunicación sin alteraciones aparentes, con algunas habilidades mentales que sobrepasan la media normal y un desarrollo cognitivo adecuado. Sin embargo, en todos los niños que presentan conductas características del Espectro Autista: La estructura visual es el elemento central que le permite adaptarse
Fallan las funciones ejecutivas, por lo que el niño piensa y vive en un mundo de imágenes.
Los procesos deductivos e inferenciales son sustituidos por una inteligencia practica centrada en esquemas visuales
Estos niños no aprenden por Ensayo y Error
Necesitan un aprendizaje concreto, sin errores, fundamentalmente explícito y centrado en lo visual
La aparición de “rasgos” aislados de comportamiento típicos del autismo NO implica que el niño tenga un Trastorno Autista de base, por lo cual podemos apreciar en la clínica infantil, que niños con síndromes o alteraciones de otra naturaleza, puedan presentar solo unos pocos síntomas del autismo.
Es recomendable que los niños ubicados dentro del espectro autista sean abordados desde su enseñanza y educación con programas cognitivos conductuales adecuados a sus características particulares y a sus potencialidades específicas; por esto es indispensable determinar con precisión el grado de desarrollo alcanzado por el niño y que factores tanto internos (alteraciones fisiológicas y/o metabólicas) como externos (estímulos de su entorno) están determinando su conducta.
En Crisálida, el manejo terapéutico en los niños con Autismo, se dirige a favorecer la organización funcional del cerebro y no solo a modificar sus conductas y respuestas motoras. Cada área se ocupa de aspectos muy particulares, pero que se complementan entre sí.
Terapia Física
Fomenta en el niño una actitud favorable ante la ejecución de actividades motrices, e intenta a través de ellas incrementar sus periodos de atención y de trabajo.
Incentiva las destrezas motoras (fuerza, elasticidad, coordinación, agilidad, equilibrio, velocidad, resistencia) en el niño, creando un programa acorde con las habilidades que posee y siguiendo la secuencia de desarrollo normal propuesta por Arnold Gesell.
Corrige alteraciones posturales y reeduca los mecanismos de marcha que se encuentren perturbados.
Disminuye los trastornos de sensibilidad a través del masaje.
Promueve la integración sensorio motriz mediante la estimulación vestibular, que favorece el adecuado desarrollo de la percepción corporal y espacial y logra organizar el nivel de actividad del niño –calmar o estimular-. En ese sentido, también fomenta una planeación motora más efectiva.
Crea diferentes oportunidades de juego, que inhiben sus conductas repetitivas y de auto estimulación y fomentan su interés por nuevas experiencias motrices, teniendo en cuenta el programa de refuerzos propuesto en el método A.B.A. (análisis del comportamiento aplicado).
Favorece el proceso de atención y memoria a través de la ejecución de circuitos motores.
Terapia Ocupacional Brinda al niño una adecuada estimulación multisensorial, facilitándole el conocimiento del medio que lo rodea.
Estimula la fijación visual por tiempos prolongados, lo que le permite al niño lograr mayor precisión en el desarrollo de tareas motoras finas y favorece el seguimiento instruccional.
Reduce la defensibilidad táctil a través de la estimulación con diferentes texturas.
Corrige la actitud postural, disminuye las acomodaciones e inhibe los movimientos no deseados durante el trabajo en mesa, facilitando la atención e incrementando la tolerancia a periodos más amplios de trabajo.
Fomenta la integración de puntos de apoyo en miembros superiores, favoreciendo el cruce de línea media, y promoviendo un mejor desempeño del niño en actividades de mesa.
Evita los movimientos en bloque y estimula la disociación de los segmentos que conforman los MMSS para mejorar sus patrones funcionales y su motricidad fina, obteniendo movimientos más coordinados y precisos.
Entrena los patrones integrales –agarres- que permiten al niño la manipulación adecuada de herramientas y materiales.
Busca la integración y aplicación de los patrones funcionales en actividades básicas cotidianas (alimentación, vestido e higiene menor) promoviendo cada día niveles más altos de independencia y autonomía.
Estimula y guía los procesos de ideación, planeación, y ejecución de estrategias, para solucionar problemas a nivel motor de forma efectiva.
Terapia del Lenguaje
Instiga al niño a que establezca y mantenga contacto visual con el interlocutor.
Teniendo en cuenta las características de cada infante, diseña tácticas para reducir la intensidad y frecuencia de los comportamientos disruptivos, que interfieren en la comunicación.
Impulsa y mantiene el interés por la actividad comunicativa.
Desarrolla estrategias comunicativas gestuales y verbales que le permitan satisfacer sus necesidades inmediatas, mejorando así, su relación con el entorno social.
Fomenta la comprensión de órdenes, instrucciones, y reglas sociales.
Estimula las intenciones -nombrar, repetir, solicitar, saludar, contestar- y funciones –interpersonal, informativa, heurística, regulatoria- comunicativa.
Busca incrementar los niveles de obediencia a través de refuerzos positivos.
Ejercita los órganos fono articuladores a través de movimientos activos y pasivos.
Amplia la comprensión de relaciones causa efecto, la identificación de absurdos verbales y de analogías sencillas.
Alienta al niño para que inicie, mantenga y finalice tópicos conversacionales, construyendo frases coherentes y respetando su turno y el de los demás.
Diseña nuevas alternativas de comunicación, para aquellos niños que presentan un mayor compromiso en su proceso de habla.
Promueve habilidades semánticas (significados), sintácticas (estructura) y pragmáticas (función) del lenguaje, a través de la observación y manipulación de materiales concretos y láminas con fotografías.
Usa el juego para sentar las bases comunicativas y organizar la información para que el niño pueda decodificar el mundo.
Educación Especial
Facilita al niño el conocimiento de sí mismo y afianza su identidad e individualidad.
Estimula la expresión adecuada de emociones, sentimientos y deseos.
Promueve en el niño la exploración del entorno, brindándole la oportunidad de observar, sentir y manipular diferentes materiales y juegos y enseñándole el uso y función de cada uno de ellos.
Centra la enseñanza en actividades que tienen una estructura lúdica (juego-placer) focalizada en organizar las estructuras del Desarrollo Evolutivo.
Usa el juego como herramienta para que el niño “entienda”, “organice”, “construya” e “invente”.
Redirecciona los comportamientos alterados del niño mediante estímulos que le generen “placer”, hacia actividades que en primera instancia le permitan “organizarse senso - perceptivamente”
Despierta el interés del niño por actividades que permiten fomentar procesos de pensamiento (identificación, discriminación) y que generan en él ideas y conceptos.
Desarrolla y afianza la habilidad del niño(a) para ver detalles (desarrollo del canal visual), amplificar su canal auditivo y lo más importante, le enseña a su mente a diferenciar entre uno y otro símbolo, primera condición en el proceso de lectura.
Guía al niño por el mundo del conocimiento a través de piezas de información visual ordenadas por categorías (bits de inteligencia).
Promueve la adquisición de la escritura, desarrollando actividades que involucran destrezas motoras finas (rasgado, arrugado, picado, plegado, amasado, dibujo libre, seguimiento de puntos, laberintos, trazos en diferentes formas y direcciones).
Motiva al niño para que en el área de lógica matemática logre clasificar, agrupar, seleccionar, formar secuencias, identificar correspondencias. A medida que obtiene estas habilidades, se trabaja el concepto de número cantidad y posteriormente el manejo de la adición y la sustracción.
Crea rutinas de trabajo y genera en el niño independencia en la realización de sus tareas.
Enseña al niño a convivir y compartir con un grupo social.
Para cada niño, diseña un programa educativo que parte de su etapa de desarrollo y contempla los objetivos y logros curriculares que plantea la educación regular a nivel preescolar y escolar.
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