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Discapacidad Intelectual

Los niños en situación de discapacidad intelectual se caracterizan por presentar limitaciones significativas en su funcionamiento intelectual, en la conducta y en las habilidades adaptativas a nivel conceptual, social y práctico.

Las características que se observan en el comportamiento del niño con discapacidad intelectual, pueden ir desde las más leves hasta dificultades más profundas:

 

1. Inestabilidad en la atención y concentración.
2. Desequilibrios posturales y torpeza.
3. Desorganización espacio temporal que dificulta el uso adecuado de los objetos.
4. Limitación en el lenguaje y la comunicación.
5. Impulsividad.
6. Temor ante la pérdida de sostén.
7. Bajo nivel de frustración.
8. Dificultad o ausencia de fijación de la mirada y/o de respuesta a un estímulo sonoro.
9. Presencia de movimientos y gestos estereotipados y repetitivos.
10. Posturas cerradas con presencia de repliegues hacia el propio cuerpo.
11. Dependencia en la ejecución de las actividades de la vida cotidiana.
12. Imposibilidad de acceder al juego.
13. Ausencia de control de esfínteres.

En Crisálida, el manejo terapéutico en los niños con discapacidad intelectual, se direcciona a favorecer la organización funcional del cerebro y no solo a modificar sus conductas y respuestas motoras. Cada área se ocupa de aspectos muy particulares, pero que se complementan entre sí.


Terapia Física

Fomenta en el niño una actitud favorable ante la ejecución de actividades motrices, e intenta a través de ellas incrementar sus periodos de atención y de trabajo.

Incentiva las destrezas motoras (fuerza, elasticidad, coordinación, agilidad, equilibrio, velocidad, resistencia) en el niño, creando un programa acorde con las habilidades que posee y siguiendo la secuencia de desarrollo normal propuesta por Arnold Gesell.

Corrige alteraciones posturales y reeduca los mecanismos de marcha que se encuentren perturbados.

Disminuye los trastornos de sensibilidad a través del masaje.

Promueve la integración sensorio motriz mediante la estimulación vestibular, que favorece el adecuado desarrollo de la percepción corporal y espacial y logra organizar el nivel de actividad del niño –calmar o estimular-. En ese sentido, también fomenta una planeación motora más efectiva.

Crea diferentes oportunidades de juego, que inhiben sus conductas repetitivas y de auto estimulación y fomentan su interés por nuevas experiencias motrices, teniendo en cuenta el programa de refuerzos propuesto en el método A.B.A. (análisis del comportamiento aplicado).

Favorece el proceso de atención y memoria a través de la ejecución de circuitos motores.

 

Terapia Ocupacional

Brinda al niño una adecuada estimulación multisensorial, facilitándole el conocimiento del medio que lo rodea.

Estimula la fijación visual por tiempos prolongados, lo que le permite al niño lograr mayor precisión en el desarrollo de tareas motoras finas y favorece el seguimiento instruccional.

Modula las respuestas del niño ante estímulos táctiles, a través de la estimulación con diferentes texturas.

Corrige la actitud postural, disminuye las acomodaciones e inhibe los movimientos no deseados durante el trabajo en mesa, facilitando la atención e incrementando la tolerancia a periodos más amplios de trabajo.

Fomenta la integración de puntos de apoyo en miembros superiores, favoreciendo el cruce de línea media, y promoviendo un mejor desempeño del niño en actividades de mesa.

Evita los movimientos en bloque y estimula la disociación de los segmentos que conforman los MMSS para mejorar sus patrones funcionales y su motricidad fina, obteniendo movimientos más coordinados y precisos.

Entrena los patrones integrales –agarres- que permiten al niño la manipulación adecuada de herramientas y materiales.

Busca la integración y aplicación de los patrones funcionales en actividades básicas cotidianas (alimentación, vestido e higiene menor) promoviendo cada día niveles más altos de independencia y autonomía.

Estimula y guía los procesos de ideación, planeación, y ejecución de estrategias, para solucionar problemas a nivel motor de forma efectiva.

Terapia del Lenguaje

Promueve el desarrollo de los dispositivos básicos de aprendizaje –sensopercepción, atención, memoria, habituación, motivación.

Instiga al niño a que establezca y mantenga contacto visual con el interlocutor.

Impulsa y mantiene el interés por la actividad comunicativa.

Desarrolla estrategias comunicativas gestuales y verbales que le permitan satisfacer sus necesidades inmediatas, mejorando así, su relación con el entorno social.

Fomenta la comprensión de órdenes, instrucciones, y reglas sociales.

Busca incrementar los niveles de obediencia a través de refuerzos positivos.

Estimula las intenciones -nombrar, repetir, solicitar, saludar, contestar- y funciones –interpersonal, informativa, heurística, regulatoria- comunicativas.

Incrementa el vocabulario tanto comprensivo como expresivo y reduce el lenguaje ecolálico y automatizado, favoreciendo en el niño la comprensión de su entorno.

Ejercita los órganos fono articulatorios a través de movimientos activos y pasivos.

Reduce la inestabilidad articulatoria, caracterizada por procesos de omisión, sustitución y adición de fonemas en posición inicial, media o final, precisando movimientos con órganos fono articulatorios, en procesos de repetición y durante el habla espontánea.

Amplia la comprensión de relaciones causa efecto, la identificación de absurdos verbales y de analogías sencillas, mejorando las competencias cognitivas del niño.

Alienta al niño para que inicie, mantenga y finalice tópicos conversacionales sencillos y funcionales, construyendo frases coherentes y respetando su turno y el de los demás.

Diseña nuevas alternativas de comunicación, para aquellos niños que presentan un mayor compromiso en su proceso de habla.

Promueve el desarrollo de estructuras semántico-sintácticas, a través de la descripción de elementos, personas y/o acciones, y del juego de roles; usando materiales concretos y láminas con fotografías.

Usa el juego para sentar las bases comunicativas y organiza la información para que el niño pueda decodificar el mundo.

Desarrolla el proceso narrativo, utilizando el juego como estrategia, y promoviendo la descripción de pequeñas historias con el uso adecuado de las nociones temporales y espaciales.

Estimula la asertividad del niño en la comunicación, mejorando su desenvolvimiento en su medio social inmediato (familia y escuela) e incrementando sus habilidades sociales.

Educación Especial

Facilita al niño el conocimiento de sí mismo y afianza su identidad e individualidad.

Estimula la percepción visual, auditiva, corporal, espacial y temporal

Promueve el desarrollo cognitivo a través de actividades lúdicas y gratificantes, teniendo en cuanta la etapa del pensamiento en la que se encuentra, sus necesidades.

Enseña al niño a jugar, mostrándole la función y uso de los diferentes juguetes y material didáctico; despertando en él la curiosidad, espontaneidad, creatividad e imaginación.

Incentiva procesos de pensamiento: atención, memoria, procesamiento de información, -identificación, discriminación- y que generan en él ideas, conceptos, juicios y razonamientos.

Mediante la observación, manipulación y exploración de diferentes elementos cotidianos, crea en él niño la conciencia de su entorno inmediato y lo conduce a descubrir el funcionamiento y uso de cada uno de ellos.

Guía al niño por el mundo del conocimiento a través de piezas de información visual ordenadas por categorías (bits de inteligencia).

Estimula la habilidad del niño(a) para ver detalles (desarrollo del canal visual), amplifica su canal auditivo y lo más importante, le enseña a su mente a diferenciar entre uno y otro símbolo, para irlo introduciendo, teniendo en cuenta su etapa de desarrollo, en el proceso de lectura.

Promueve destrezas y habilidades para la adquisición de la escritura, desarrollando actividades que involucran destrezas motoras finas: rasgado, arrugado, picado, plegado, amasado, dibujo libre, seguimiento de puntos, laberintos, trazos en diferentes formas y direcciones.

Motiva al niño para que en el área de lógica matemática logre clasificar, agrupar, seleccionar, formar secuencias, identificar correspondencias. A medida que obtiene estas habilidades, se trabaja el concepto de número cantidad y posteriormente el manejo de la adición y la sustracción.

Crea rutinas de trabajo y genera en el niño independencia en la realización de sus tareas.

Enseña al niño a convivir y compartir con un grupo social.

Estimula en el niño la expresión adecuada de emociones, sentimientos y deseos.

Diseña para cada niño, un programa educativo que parte de su etapa de desarrollo y contempla los objetivos y logros curriculares que plantea la educación regular en el ámbito preescolar y escolar.

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