I

inicio > los niños > síndrome de Down

Síndrome de Down

El Síndrome de Down es una alteración genética ocasionada por un cromosoma extra en el par 21 de cada célula, que conlleva unas características físicas, bioquímicas y estructurales del sistema nervioso, manifestándose en un mayor o menor grado de alteración en el desarrollo físico e intelectual. La incapacidad intelectual puede variar de leve a profunda; sin embargo la mayoría funcionan en un grado de leve a moderado.

 

 

La experiencia ha demostrado que con una intervención precoz desde los primeros meses de vida y con una adecuada y constante labor formativa, se puede lograr una disminución de los problemas físicos y un mayor desarrollo de las capacidades intelectuales, favoreciendo una mejor integración y una mayor calidad de vida.

En Crisálida, el manejo terapéutico en los niños con Síndrome de Down, se dirige a favorecer la organización funcional del cerebro y no solo a modificar sus conductas y respuestas motoras. Cada área se ocupa de aspectos muy particulares, pero que se complementan entre sí.

Terapia Física

Promueve respuestas locomotoras adecuadas dentro de la secuencia normal de hechos en el desarrollo motor, siguiendo los principios usados por Arnold Gesell: ir en sentido céfalo-caudal, próximo-distal, de coordinación gruesa a fina, de movimientos gruesos a específicos, y de tareas simples a complejas.

Normaliza el tono muscular, Trabaja la reeducación postural y corrige los mecanismos de la marcha, mediante el fortalecimiento de grupos musculares, tendones y ligamentos, usando ejercicios isométricos e isotónicos específicos y evitando patrones de movimiento compensatorios

Mejora la función respiratoria y el rendimiento cardiaco, mediante el programa de máscaras propuesto por Glenn Doman, en aquellos niños que no presentan alteraciones cardio-pulmonares, o mediante el programa diario de actividades motoras con una frecuencia, intensidad y duración adecuadas.

Promueve la integración sensorio motriz mediante la estimulación vestibular, favoreciendo el adecuado desarrollo de la percepción corporal y espacial, el sentido del equilibrio estático y dinámico, y una planeación motora más efectiva.

Desarrolla actividades lúdicas, acordes con las habilidades que posee el niño, para estimular sus destrezas motrices (fuerza, elasticidad, coordinación, agilidad, equilibrio, velocidad, resistencia) siguiendo la secuencia de desarrollo normal propuesta por Arnold Gesell.

Favorece el proceso de atención y memoria a través de la ejecución de circuitos motores.

Fomenta en el niño un mayor grado de independencia y autocontrol en la realización de las tareas motoras, canaliza la agresividad verbal y física y frena la impulsividad mediante el trabajo individual y grupal, incrementando así su capacidad para integrarse plenamente a la comunidad.


Terapia Ocupacional

Incrementa los periodos de atención y concentración inhibiendo su distractibilidad ante estímulos ambientales irrelevantes

Promueve el desarrollo de mecanismos visuales -fijación, seguimiento, convergencia, y divergencia- que le permiten al niño lograr mayor precisión en el desarrollo de tareas motoras finas y favorece el seguimiento instruccional.

Brinda estímulos sensoriales que activan el tono muscular y favorecen la maduración de su sistema táctil.

Fortalece la musculatura manual y desarrolla el arco palmar para promover los patrones integrales –agarres- que permiten al niño la manipulación adecuada de herramientas y materiales.

Corrige la actitud postural y disminuye los ajustes durante el trabajo en mesa, facilitando la atención e incrementando la tolerancia a periodos más amplios de trabajo.

Fomenta la integración de puntos de apoyo en miembros superiores, favoreciendo el cruce de línea media, y promoviendo un mejor desempeño del niño en actividades de mesa.

Evita los movimientos en bloque y estimula la disociación de los segmentos que conforman los MMSS para mejorar sus patrones funcionales y su motricidad fina, obteniendo movimientos más coordinados y precisos.

Favorece en el niño la ideación y ejecución de estrategias, para solucionar problemas a nivel motor con cierta precisión.

Entrena las secuencias pre-caligráficas, estimulando el adecuado manejo del espacio gráfico –cuadrícula y renglón- y el límite intergráfico –margen-.

Busca la integración y aplicación de los patrones funcionales en actividades básicas cotidianas (alimentación, vestido e higiene menor) promoviendo cada día niveles más altos de independencia y autonomía.


Terapia del Lenguaje

Reduce la hipersensibilidad del área endo y peribucal.

Tonifica la musculatura orofacial.

Evalúa y corrige los patrones de succión, deglución y masticación (deglución atípica) mediante la terapia miofuncional.

Mejora el control mandibular y la fuerza labial al comer.

Estimula el barrido adecuado de la cuchara con los labios, y la toma continua de líquidos con vaso y pitillo.

Modera la protrución e interposición lingual durante la alimentación, en reposo y mientras habla.

Fomenta y mantiene el interés por la actividad comunicativa.

Desarrolla tácticas que reducen el número de estrategias comunicativas gestuales y estimulan el habla y el uso del lenguaje para satisfacer sus necesidades inmediatas, incrementando así su capacidad de relacionarse con el entorno social.

Fomenta la comprensión de órdenes, instrucciones, y reglas sociales.

Promueve el desarrollo de estructuras semántico-sintácticas, a través de la descripción de elementos, personas y/o acciones, usando materiales concretos y láminas con fotografías.

Reduce la inestabilidad articulatoria (dislalias múltiples) precisando movimientos con órganos fono articuladores, en procesos de repetición y durante el habla espontánea.

Instaura y automatiza la emisión de los fonemas en todas las posiciones -inicial, media y final-.

Trabaja la intensidad, ritmo y entonación vocal.

Amplia la comprensión de relaciones causa efecto, la identificación de absurdos verbales y de analogías sencillas.

Alienta al niño para que inicie, mantenga y finalice tópicos conversacionales, construyendo frases coherentes y respetando su turno y el de los demás.

Diseña nuevas alternativas de comunicación, para aquellos niños que presentan un mayor compromiso en su proceso de habla.


Educación Especial

Partiendo de la etapa de pensamiento en que se encuentre el niño, de sus necesidades e intereses, posibilita al máximo el desarrollo de sus aptitudes intelectuales y escolares, a través de actividades gratificantes.

Mejora el funcionamiento intelectual, incrementando en el niño su capacidad de atención, memoria, procesamiento y almacenamiento de información.

Potencia el aprendizaje mediante la observación, exploración y manipulación de objetos y material didáctico; y el análisis, a partir del diseño de experiencias que permiten al niño descubrir, interiorizar y formar su propio conocimiento.

Acerca al niño al mundo de la lectura desde edades tempranas, de forma fácil, amena y respetando su ritmo individual. Para ello usamos los métodos logo-gráfico (global) y fonético, pues reconocemos la necesidad de combinar la percepción total, con la discriminación de pequeños detalles (forma y sonido de cada letra y su combinación para la formación de palabras).

Guía al niño por el mundo del conocimiento a través de piezas de información visual ordenadas por categorías (bits de inteligencia).

Promueve la adquisición de la escritura, desarrollando actividades que involucran destrezas motoras finas (rasgado, arrugado, picado, plegado, amasado, dibujo libre, seguimiento de puntos, laberintos, trazos en diferentes formas y direcciones).

Motiva al niño para que en el área de lógica matemática logre clasificar, agrupar, seleccionar, formar secuencias, identificar correspondencias. A medida que obtiene estas habilidades, se trabaja el concepto de número cantidad y posteriormente el manejo de la adición y la sustracción.

Para cada niño, diseña un programa que parte de su edad mental y contempla los objetivos y logros curriculares que plantea la educación regular a nivel preescolar y escolar.

subir

 
 
Cl 121 No. 71A - 34 Tel: 643 3707 Telefax: 617 9213 Bogotá, Colombia crisalida@crisalida.edu.co