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Preguntas
frecuentes
¿Por
qué elegir a Crisálida sobre otras opciones?
Porque Crisálida ofrece un esquema único de habilitación que garantiza que cada uno de los niños y niñas reciban estímulos adecuados, para que desarrollen todo su potencial.
Estas son algunas de nuestra
características esenciales:
- El equipo interdisciplinario de Crisálida (Fisioterapeuta, Terapeuta ocupacional, Fonoaudiologa, educadora especial, Educador físico, pedagogo musical), no sólo comparte el mismo espacio físico, sino que realmente adelanta un trabajo coordinado para ofrecer a cada usuario un programa coherente, con unas metas claramente definidas y cuyos logros se refuerzan permanentemente desde cada área.
- Somos un número considerable de profesionales (trece) que atendemos un grupo reducido de niños (máximo 25). Esta condición nos permite garantizarle a cada uno atención individual, personalizada, intensiva y, el máximo de confort y cuidado.
- La institución está en capacidad de brindar el estimulo suficiente al niño y no descarga en los padres la responsabilidad terapéutica.
- Contamos con unas instalaciones confortables, en donde hemos creado un ambiente armónico adaptado a las necesidades de estimulación y desplazamiento de los niños, y rico en elementos estimulantes y facilitadores que les da la oportunidad de utilizar la información que se le suministra, y expresar una respuesta motora coordinada y funcional.
- Nuestro esquema de trabajo permite que el niño aplique en su cotidianidad las habilidades que va desarrollando, con el acompañamiento experto que requieren; así logran niveles crecientes de autonomía e independencia.
- Los costos no se comparan con la altísima calidad del servio que presta Crisálida.
¿Con ustedes, mi hijo(a)
logrará ser un niño normal?
No pretendemos que este programas cure una discapacidad, de ninguna manera podemos desconocer el compromiso estructural y funcional que implica el daño neurológico, sea cual sea su origen (genético, metabólico, traumático, etc.). Lo que Crisálida busca es que el (la) niño(a) alcance el máximo desarrollo de sus potenciales motores, comunicativos y cognitivos, para que pueda ser una persona funcional, autónoma e independiente, capaz de resolver problemas cotidianos, adquirir conceptos prácticos, relacionarse con otros y con el ambiente, y expresar sus sentimientos y emociones. Les podemos asegurar que el programa terapéutico ofrecido por Crisálida tiene un valor incalculable en la configuración de la identidad del niño(a).
¿Hasta donde logrará
llegar mi hijo con el tratamiento que ustedes ofrecen?
Creemos que a pesar del compromiso neurológico que pueda tener un niño(a), existe en él unas determinadas potencialidades que debemos descubrir y desarrollar; estamos seguros del efecto positivo e inmediato que genera la calidad de nuestro programa de habilitación en las funciones y cualidades motoras, comunicativas, intelectuales y psicosociales del niño(a); pero el pronóstico de cada infante está sujeto, además, a otras variables:
- Lo precoz que haya sido la iniciación de las intervenciones terapéuticas.
- La constancia con que asista al programa de habilitación.
- La resonancia y compromiso familiar con el programa propuesto.
- El grado de daño neurológico que haya ocasionado la lesión.
¿Cuál es el
perfil de las familias que tienen éxito en Crisálida?
La actitud de los padres determina en gran medida, el nivel de habilitación que pueda alcanzar el niño; por esta razón, es muy importante resaltar aquellas características que les facilita ser resonantes con el programa propuesto por Crisálida:
- Aceptan en toda su dimensión la verdadera condición de su hijo(a) y son capaces de verlo(a) con objetividad.
- Son concientes de que su hijo(a) tiene unas condiciones y unas necesidades "especiales" que solo pueden ser atendidas por un equipo profesional experto.
- Saben que el compromiso neurológico de su hijo(a) puede afectar más unas habilidad que otras, pero que en últimas implica en mayor o menor grado a todas las áreas del desarrollo; por lo tanto, creen en la importancia de un programa interdisciplinario.
- Desean brindar a su hijo(a) una atención oportuna y de excelente calidad, que le proporcione todas las herramientas necesarias para que logre el mayor nivel de funcionalidad, independencia y autonomía.
- Tienen la certeza de lo importante y definitivo que es su participación y compromiso en la habilitación de su hijo(a); por lo tanto, están prestos a atender nuestras sugerencias.
- Confían en el profesionalismo, objetividad y experiencia del equipo humano de la institución y valoran nuestra opinión antes de tomar decisiones.
¿Qué puedo
hacer en la cotidianidad para ayudar a mi hijo(a)?
- Crea en su hijo(a) y no favorezca situaciones que refuercen en él (ella) sentimientos de minusvalía, por ejemplo: Preferir hacer todo por el (la) niño(a) antes que tomarse el tiempo necesario para explicarle en detalle los pasos a seguir para lograr algo, y permitirle que él (ella) lo intente, primero con su apoyo y luego sólo, una y otra vez hasta que lo logre.
- No lo (la) sobreproteja, permítale explorar y saciar su curiosidad. Cuidarlo(a) en extremo limita la cantidad y la calidad de estímulos que el (la) niño(a) pueda recibir de su ambiente cotidiano (Ej: contacto con el viento, con el agua, con el sol, con diferentes texturas, formas, sensaciones de movimiento, etc.).
- Estimule los logros y actitudes positivas de su hijo(a) y evite resaltar sus falencias.
- Háblele claro, llámelo(a) siempre por su nombre y utilice un lenguaje sencillo; evite utilizar demasiados adjetivos y sinónimos juntos.
- Muéstrele su entorno y nomine todos los objetos usando la palabra correcta.
- Instíguelo(a) para que lo observe todo el tiempo mientras usted le habla.
- Refuerce las destrezas que el (la) niño(a) este trabajando en crisálida, con actividades similares que a usted se le ocurran. No olviden que la mejor forma de aprender, es a través de tareas lúdicas, y nadie mejor que los padres conoce los gustos de su hijo(a). Es mas sano que un padre aproveche la cotidianidad para reforzar, de forma creativa, las habilidades del niño, y no que tenga que ceñirse a una rutina de ejercicios.
- Establezca con él (ella) normas claras y rutinas. Decidan un horario y un sitio estable para sus comidas, enséñele a ser ordenado(a) e invítelo(a) a participar de actividades como recoger los juguetes, sus prendas de vestir, los libros, y ubicarlos en el sitio apropiado.
- Evite recargar los espacios del niño(a) con estímulos visuales y auditivos, porque impiden que él (ella) pueda centrar su atención.
- Invítelo(a) a elegir con que quiere jugar, pero una vez lo halla hecho, no permita que lo deje por ir tras un nuevo juguete, sin antes haber explorado lo suficiente el primero. De igual forma, evite que abandone una actividad antes de culminarla. Así usted promoverá el incremento de los periodos de atención y de trabajo en su hijo(a)
- No permita que el (la) niño(a) lo manipule; explíquele la situación e intente que él(ella) la entienda, pero recuerde que es usted quien decide cómo, cuándo y dónde. Nunca ceda ante una pataleta.
- Todos los niños y niñas requieren para su desarrollo personal, un ambiente familiar armónico, estructurado, con reglas y límites definidos; que deban acatar. Sin estos parámetros, los niños y las niñas pueden convertirse en pequeños tiranos, y difícilmente desarrollarán habilidades sociales que les permita adaptarse y ser exitosos en el contexto social.
La familia, ante todo, debe ocuparse del bienestar emocional del niño y contribuir a su crecimiento personal. Además, debe proporcionándole un ambiente facilitador y exigente, acorde a las destrezas que vaya adquiriendo.
¿Qué tanto afecta a mi hijo estar rodeado de
otros niños con discapacidad?
La atención individual y personalizada que ofrece Crisálida, garantiza que cada niño y niña reciba todo lo que necesita, pero sólo lo que necesita, por lo tanto el progreso o estancamiento de sus compañeros no le afecta. Por otra parte, el que seamos un número considerable de profesionales a cargo de un grupo reducido de niños y niñas, nos permite estar atentos a cualquier situación que se presente en los momentos en los cuales comparten un mismo espacio e intervenir a tiempo para corregir una actitud inapropiada en uno de ellos. Así, el niño y la niña tienen la oportunidad de retroalimentarse a partir de las indicaciones y correcciones que se le hagan a los otros.
¿No sería más
conveniente que estuviera en un ambiente "normal",
por ejemplo en un jardín regular?.
Es muy importante no perder de vista que un niño o una niña que tiene un compromiso neurológico, cualquiera que este sea, requiere la atención de un equipo profesional experto.
A pesar de que la integración a la escuela regular es una política del Ministerio de Educación Nacional, no ha tenido el desarrollo suficiente para garantizar que un(una) niño(a) con discapacidad tenga en un colegio regular todas las garantías (personal idóneo, recursos educativos, adecuación de los espacios, un tutor que acompañe su proceso en el aula, etc) que le permitan estar en igualdad de condiciones frente a sus compañeros. Además, los niños y niñas convencionales, tampoco son preparados para compartir con un niño o una niña con necesidades educativas especiales.
Así las cosas, el colegio convencional genera en el niño y la niña con discapacidad, importantes niveles de estrés y de frustración, por no tener las herramientas suficientes para alcanzar los logros que el plantel propone. Generalmente terminará aislándose del proceso educativo y social de sus compañeros, y perdiendo un tiempo precioso.
El ideal de Crisálida es acompañar a los niños y las niñas en todo su proceso de desarrollo hasta su segunda infancia, y facilitarles que antes de los seis años superen al máximo sus dificultades en todas las áreas. Hacia los seis o siete años, algunos de estos niños y niñas tendrán suficientes herramientas que les permitirá hacer parte de un programa de integración en educación regular, y alcanzar las metas que ella plantea, siempre y cuando mantengan el apoyo terapéutico y de un educador especial. En últimas, lo que determina si un niño debe o no estar en educación regular, es su coeficiente intelectual, sus habilidades sociales, y sus niveles de independencia y autonomía.
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